¿El funeral de la "pareja para toda la vida"?
- Fabián Martín Sánchez

- 17 oct 2019
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 23 oct 2019
Algunos estudiosos han acuñado el concepto de "monogamia secuencial", que viene a anunciar lo que todos ya percibimos, unos con cierto alivio, otros con añoranza: el funeral de la pareja para toda la vida. Monogamia secuencial significa que, hoy por hoy, las personas tenemos estadísticamente muchas probabilidades de tener dos, tres o más parejas de cierta duración a lo largo de la vida, con la consiguiente complejidad de formatos familiares y de convivencia y, sobre todo, con un alto precio de estrés emocional, afectivo y vincular. Nunca antes como ahora nos habíamos enfrentado a tantas exigencias emocionales y tránsitos dolorosos.
Decía el filósofo Zygmunt Bauman que en nuestra época la idea de que el amor es eterno ha desaparecido, así que los requisitos para el amor se han simplificado, y el conjunto de experiencias definidas con el término "amor" se ha ampliado extraordinariamente. El problema, añade, es que cuando la calidad y profundidad de la una relación no nos da sostén, tendemos a buscar el remedio en la cantidad. A veces, incluso llegamos a pensar que el amor se puede aprender a partir de la experiencia y del ejercicio amoroso, que la capacidad amorosa crecerá con la acumulación de ejercicio y que, por tanto, la próxima relación será la buena, Bauman describe este proceso como un círculo vicioso en el que las personas quieren estar en el "mercado de las relaciones", pero al mismo tiempo, anhelan amar profundamente a alguien. Sin embargo, amar profundamente significa comprometerse, y el compromiso impide estar en el mercado de las relaciones, donde nos resulta tan importante cotizarnos para (he aquí la paradoja) alcanzar el anhelado objetivo de relacionarnos.





Comentarios